Las patas curiosas del Perro Paco nos empujan, en la Casa de Campo, hasta el cauce de un riachuelo: el arroyo Meaques.
Las patas curiosas del Perro Paco nos empujan, en la Casa de Campo, hasta el cauce de un riachuelo: el arroyo Meaques.
Antes de comenzar el concierto del sábado en Madrid, la banda de rock Biznaga cedió el escenario a un grupo de activistas del Sindicato de Inquilinas de Madrid. El Perro Paco estuvo allí.
Un sencillo altar recuerda la memoria de Sito, que pasaba gran parte de su vida en un semáforo del Paseo de la Esperanza de Madrid.
Paseando con el Perro Paco por su historia y su memoria. ¿Cuáles eran las aficiones de este chucho inolvidable?¿Por qué dicen de él que fue el primer influencer de Madrid?
Un paseo de aire todavía invernal con nuestro cuaderno de campo en la mano: la acacia de tres espinas en el arbolario urbano del Perro Paco por Madrid.
Me paseo con el Perro Paco de pruno en pruno, de barrio en barrio, disfrutando del espectáculo natural del momento: su floración.
¿Has escuchado hablar de los caminos del deseo? ¿Qué los hace irresistibles? Los recorremos junto al Perro Paco.
Palabras que se lleva el viento, pero que antes surcaron la ciudad. Aún lo hacen, por carriles secundarios. Palabra del Perro Paco.
Paseando con el Perro Paco por la calle de Lola Membrives. Estamos en el barrio de Carabanchel. ¿Qué nos encontraremos?
Entre los preferidos del Perro Paco se encontraba el Café Suizo. Estaba ubicado enfrente del Fornos y había abierto sus puertas en 1845, en la esquina entre la calle Alcalá y la calle Ancha de los Peligros.