Este edificio de una zona residencial del barrio de la Chopera, en el distrito de Arganzuela, pareciera que tuviera torcidas las líneas de sus terrazas, como si hubieran sido trazadas por alguien con el pulso alterado, temporal o definitivamente. ¿Capricho de la vista o de la arquitectura? El que pueda hablar, que hable.
¡Guau guau!