Las fiestas de agosto de Madrid tienen algo de carrera de relevos, en este caso a 3, y es que ya va tocando la hora de que San Cayetano le entregue el testigo a San Lorenzo y las fiestas de Madrid se trasladen un poco más abajo, desde Cascorro y Embajadores a la Plaza de Arturo Barea y la calle Argumosa, es decir, al mismísimo corazón de Lavapiés.

El viernes por la noche será todavía territorio de San Cayetano, pero el día siguiente, sábado 9 de agosto, las fiestas estarán ya bajo la jurisdicción de San Lorenzo, quien por cierto tiene su sede domiciliaria en la calle del Doctor Piga. Será hasta el día 12 que se prolonguen las fiestas en Lavapiés antes de volver a subir el cerro y acabar en la verbena de La Paloma, último relevo de los Santos de Agosto.
Pero no nos adelantemos tanto, que ahora toca anticipar con qué viene cargado San Lorenzo, para que puedan hacer sus planes festivos. El Perro Paco, como estaban esperando, ha husmeado en el programa para compartir con su gente lo que más ha llamado su perruna atención.
Me pide que les diga que, en realidad, el programa importa poco, quiere decir, que esto y lo otro, pero que no hay nada más disfrutable que flotar de calle en calle, de plaza en plaza, sacudidos ligeramente de los rigores del Lorenzo solar, alegres, relajados, embargados por el dulzor de la verbena en las noches de verano.
Hay que decir para situarnos que, desde hace unos años, la Plaza de Arturo Barea se ha convertido en el centro y escenario de la mayoría de espectáculos programados para las fiestas de Lavapiés. Lo primero que ha llamado su atención es algo llamado Fiesta Bresh que se ha programado para el sábado a las 10 de la noche. Sus pesquisas le han llevado a averiguar que se trata de una fiesta, nacida en Buenos Aires y expandida desde Argentina para el mundo, en la que se suceden los éxitos musicales del momento y que tiene por banderas la música, la alegría y la inclusión. Es un lugar para divertirse en libertad y sentirse seguros. Lo que sea que signifique esto es algo que el Perro Paco quiere averiguar pero, a priori, suena bien.
Al día siguiente, domingo 10 de agosto, tendrán lugar, esta vez en horario de tarde, dos citas que también desea destacar nuestro cánido amigo. La primera es una nueva edición, y va poco a poco convirtiéndose en fijo, del certamen “Bolardo voy, bolardo vengo”, destinado al noble objeto de decorar con creatividad e imaginación esos feos, antipáticos y al mismo tiempo necesarios ante los abusos del automóvil, esos rompetibias o rodillas, según alturas de unos y otros, que son los bolardos. El ejercicio artístico, muy original, se realizará en las calles Sombrerete, Amparo y Caravaca. Esto será el domingo a partir de las 16:00 h, con la fresca. Menos mal que a las 18 h. en Arturo Barea se ha programado una batalla del agua, que seguro será más que divertida y bastante necesaria dada la semana que llevamos de ola de calor en la capital.
Ya en la noche del domingo la actuación musical estelar habla de Indievision, que, francamente, no hemos conseguido averiguar si son una orquesta de música indie, una banda, una fiesta con esta temática o un pequeño festival. Y les voy a contar un secreto: a tenor de lo que he leído por ahí, yo creo que nadie lo sabe. No sé si ni siquiera lo sepan en el Ayuntamiento. Vayan, si quieren, claro, y, si tienen a bien, nos lo cuentan.
Lunes y martes están programadas a las once de la noche las actuaciones, respectivamente, del grupo sevillano La Cuarta Cuerda, de aires flamencos, y la banda madrileña Naked Family, de rock psicodélico, sobre los que no se atreve a aventurarse el Perro Paco.
Junto a todo esto, el programa oficial incluye algunas actividades familiares en las primeras horas de la tarde y algunas actuaciones castizas. Una última del Perro Paco les invita a darse un garbeo por la caseta de las asociaciones, que siempre se instala en la plaza de Arturo Barea, para apoyar, con sus consumiciones, las actividades por un barrio mejor y más fuerte del tejido social de Lavapiés.
Deseándoles una felices fiestas de San Lorenzo, se despide el Perro Paco.
¡Guau guau!