El diablo viene a por mí

Relatos Gatos - cabecera

Nos han tirado a la basura. ¡Ni se han tomado la molestia de acabar el trabajo! ¡Cobardes! No han podido siquiera mirarnos a la cara. Pero yo no te suelto, Dogo, no al menos hasta que los vuelva a ver, arrepentidos. Y ahí sí, te ordenaré: ¡Ataca, Dogo! ¡Al cuello! ¡Y no lo sueltes!

El diablo viene a por mí

Recibe nuestro boletín

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.