Hace apenas siete años, en 2018, durante las obras de mejora y ampliación del vestíbulo de la estación de metro de Sevilla, apareció detrás de un muro este antiguo panel publicitario que, después de su restauración, vuelve a saludar a todos los viajeros de metro que pasan por esta estación de la línea 2.
Realizado sobre azulejos de 15 cm x 15 cm, con unas dimensiones de algo menos de 8 metros cuadrados, este anuncio de Jabón de Sales de Carabaña fue certificado por Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid como un mural de estilo modernista, ejemplo de los que lucía el Metro de Madrid en las primeras décadas del siglo XX. Junto al nombre del producto, aparece el dibujo de una joven de mirada lánguida, vestida a la moda de los años 20.
El mural lleva además un eslogan: “Insuperable para la piel”. El reclamo se refiere a las aguas de Carabaña, localidad de la comarca madrileña de Las Vegas, que llegaron a contar con una considerable fama por sus propiedades medicinales y curativas.
Según cuenta Mercedes Gómez en su blog «Arte en Madrid», el mural de la joven anunciando jabones fue tapado en los años 60, cuando se acometió la primera reforma del metro y «se cegaron muchos vestíbulos y pasillos de las primeras estaciones», las que fueron construidas entre 1919 y 1936.
El mural está firmado en su parte inferior derecha por ‘Baldrich 24’. Cuenta ABC que en el año 1924, coincidiendo con la inauguración de la estación de Sevilla, la más próxima por cierto al lugar donde estuvo el Café de Fornos que tan importante es para el Perro Paco, en ese momento, se habría colocado el mural de la joven de ojos verdes y boca de piñón. Su autor es Roberto Martínez-Anido y Baldrich (1895-1959), ilustrador de origen catalán que publicó sus obras en revistas como «Blanco y Negro», «Nuevo Mundo» o «Mundo Gráfico».
Espero que les haya despertado la curiosidad de acercarse o fijarse, la próxima vez que pasen por allí, en el mural de la joven de los jabones de Carabaña, quien, como hemos visto, y pese a décadas de ostracismo, lleva ya ni más ni menos que un siglo saludando a los viajeros del metro de Madrid. Y hasta aquí el capítulo de hoy de nuestros ‘Rincones de Madrid’.