El Perro Paco se detiene a admirar uno de los últimos grandes atractivos generados por la ciudad de Madrid con vocación de permanencia en el tiempo: el jardín vertical de CaixaForum.
El Perro Paco se detiene a admirar uno de los últimos grandes atractivos generados por la ciudad de Madrid con vocación de permanencia en el tiempo: el jardín vertical de CaixaForum.
Rincones de Madrid: el Perro Paco se detiene frente a un tesoro que emergió de la tierra hace pocos años, durante las obras de mejora de la estación de metro de Sevilla.
El Perro Paco se para a husmear en la entrada al Museo Arqueológico Nacional, topándose con dos guardianas de mucho cuidado: sus fabulosas esfinges de bronce.
Irene Paz acompaña al Perro Paco a un comercio con solera, un establecimiento centenario, inaugurado en 1913, donde encontrar lo que sea que estés buscando relacionado con el negocio de la mercería: el Almacén de Pontejos. Si no lo tienen ellos, es que no existe.
El Perro Paco en el Parque de Atracciones de Madrid. Algo le llama la atención. Es una atracción muy especial: es su Tiovivo casi centenario, un carrusel, una obra de arte todavía en uso.
El Perro Paco visita la casita-museo del Ratoncito Pérez, donde estuvo la Confitería Prast en la que vivió, al menos durante un tiempo, el célebre ratón con su familia en una caja de galletas.
Irene Paz nos comparte hoy su visita a la Imprenta Municipal de Madrid, todavía en uso, bajo la guía de un cajista.
Irene Paz sale a pasear por el Paseo de Extremadura en compañía del Perro Paco y entra en la mercería Revuelta, la tienda más antigua del barrio.
Se despierta la ciudad desde el Puente de los Capuchinos que separa Carabanchel y Usera. El Perro Paco se detiene un instante, entra en estado hipnótico e incluso tiene tiempo para una reivindicación.
El Perro Paco nos lleva a otro de sus rincones preferidos: el barrio de Moscardó en Usera. Y se encuentra un pequeño jardín de hortensias.