Los Carnavales anuncian el final del invierno y, al tiempo, el inicio de un tiempo de austeridad: la Cuaresma. Hoy nos acercamos a un personaje muy particular: la destrozona.
Los Carnavales anuncian el final del invierno y, al tiempo, el inicio de un tiempo de austeridad: la Cuaresma. Hoy nos acercamos a un personaje muy particular: la destrozona.
A principios del s. XIX se abre, en el barrio de Lavapiés, la Fábrica de Tabacos. Llegaron a ser 6.000 trabajadoras. Ninguna huelga triunfaba si las cigarreras no la secundaban. Benito Pérez Galdós se refirió a ellas como «alegría del pueblo y espanto de la autoridad».
Un monumento enigmático. La rechoncha figura de un pequeño dinosaurio. Una mujer que contiene a la bestia. Estamos ante el conjunto escultórico homenaje al filósofo catalán Eugenio d’Ors. Pero, ¿quién fue este personaje a quien se recuerda en el bulevar del Paseo del Prado?
Retazos de la historia del Instituto San Isidro de Madrid, en la castiza calle Toledo, por donde pasaron Baroja, Cela o Pedro Salinas.
Un recuerdo para tantos hijos de familias humildes que llegaban a Madrid y buscaban una colocación para echar una mano en la economía familiar.
El convento y hospital de La Latina fue fundado por Doña Beatriz Galindo, quien dio nombre con su apodo a uno de los barrios imprescindibles de Madrid.
La foto es de 1929 y el fotógrafo Jesús García Férriz y en ella se pueden apreciar los tenderetes y puestos callejeros que daban alegría y color al barrio.
Crónica de una visita al pasado, al mítico Café de Fornos, en la calle Alcalá, esquina Virgen de los Peligros. Aquí nació el Perro Paco y también el maravilloso pepito de ternera.
De cómo una noche mi amigo el Perro Paco me habló de su lejano pariente, famoso en el Madrid de finales del siglo XIX, y de cómo fue su primera vez en el Café de Fornos.