Esta es la historia que le conté al Perro Paco sobre el complicado final de este invierno para un olmo de Siberia no demasiado lustroso.
Se acabó lo de vivir de espaldas a la naturaleza. El Perro Paco prefiere vivir abrazado a ella. Y en Madrid también se puede.
Esta es la historia que le conté al Perro Paco sobre el complicado final de este invierno para un olmo de Siberia no demasiado lustroso.
Vivimos tiempos de incertidumbre – le dijo a su hija la cigüeña desde lo alto de la torreta eléctrica-. Los tiempos están cambiando y toca adaptarnos a lo incontrolable…
¿Qué tienen en común las flores del pruno con los samuráis del Japón feudal?
Hoy tenemos la gran suerte de contar con Pedro Crespo Rubio, vecino de Carabanchel, para hablar sobre las obras que se están produciendo en la calle en la que vive desde hace 61 años.
El Perro Paco, siempre al cabo de la calle, acompañó la protesta vecinal y ecologista en contra de las talas en Madrid Río y el Parque de Comillas.
La de jardinero es una profesión bonita para el que la ve e idealiza y bonita y dura para el que la trabaja. Precisamente son esos días de trabajo duro, de doblar el lomo una y otra y otra vez, cuando descubres a tus verdaderos amigos.
Estamos de enhorabuena. Se asoma a la revista del Perro Paco un nuevo colaborador. Una pista: le gustan las flores.
Unas cuantas familias se disponen a dar un paseo por el monte, acompañadas únicamente por la luz de las velas de sus farolillos.
Los vecinos y vecinas del barrio de Aluche salen a protestar por las últimas y agresivas actuaciones municipales en el parque.
Sigue el invierno en la huerta de Rocío. Este enero cosechamos puerros y escarolas, pero también llegaron malas noticias para nuestro proyecto de agroecología familiar.