El Perro Paco , quién lo diría, se animó por unos días a salir de la ciudad y respirar aires más sanos en un rincón de la sierra madrileña, la Sierra del Rincón.
El Perro Paco , quién lo diría, se animó por unos días a salir de la ciudad y respirar aires más sanos en un rincón de la sierra madrileña, la Sierra del Rincón.
Un recuerdo del Perro Paco hacia Adriana Restano, alma y chef del Nina Pasta Bar de la calle Santa Ana de La Latina.
Con las palabras, solas o acompañadas, nombramos el mundo.
Quiero pensar en que esto es un inicio de despedida. Algo así como una crónica personal de las palabras en tiempos del coronavirus.
Iniciamos una nueva serie en El Perro Paco. Películas que tienen en común contar con un mismo personaje, inconfundible: la ciudad de Madrid. Comenzamos con «Kika», de Pedro Almodóvar, un mes después de la marcha de su protagonista, Verónica Forqué. Va por ella.
La Cava Baja se extiende entre Puerta Cerrada y la Plaza de Humilladero, en La Latina. Vía de paso, camino de diligencias, hogar de tabernas y posadas. Hasta Filomena quiso conocerla.
Alguien le reconoce por la calle y le dice a Paco: no te lo puedes perder, está aquí al lado, no dejes de ir al Belén de Usera.
En la mañana de Nochebuena, un breve paseo por la calle de La Nochebuena, una corta calle de sólo 62 metros en la que huele a comida.
En estas semanas se han cumplido diez años de aquella extraordinaria explosión. Hay quien nunca entendió aquel mayo. Yo pienso que fue el nuestro.
Fue hace algunos días que el Perro Paco me sorprendió con su último hallazgo: una pieza musical dedicada a su antepasado, el primigenio Perro Paco. Ni más ni menos que una polka «popular y humorística».